El presidente de la Diputación ha participado en la presentación en el Círculo de Bellas Artes de Madrid del cartel de este año basado en una litografía de la Coronación Canónica de 1909

El presidente de la Diputación Provincial de Jaén, Francisco Reyes, acompañado por el vicepresidente segundo y diputado de Promoción y Turismo, Manuel Fernández, ha participado en la presentación del cartel de la Romería de la Virgen de la Cabeza de Andújar de 2019. El alcalde de esta localidad, Francisco Huertas, y el presidente y la hermana mayor de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza, Manuel Vázquez y Eva María Soto, respectivamente, también han intervenido en este acto que se ha celebrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, coincidiendo con la celebración de Fitur. “No se puede obviar la dimensión turística de la romería más antigua de España, que es capaz de reunir el último fin de semana de abril a medio millón de peregrinos en torno al Cerro del Cabezo, en el Parque Natural de la Sierra de Andújar”, ha destacado Reyes al referirse a la magnitud de esta celebración religiosa.

En este sentido, el presidente de la Administración provincial ha afirmado que “nos sentimos especialmente orgullosos por la devoción que despierta también fuera de nuestras fronteras. Su historia, la multitudinaria afluencia, su repercusión social y mediática, o su trascendencia económica, así lo indican”, ha argumentado Reyes, que ha puesto el foco en que la romería y el santuario forman parte de las singularidades turísticas de la provincia y son una oportunidad para Andújar y la provincia”.

El cartel de la Romería de 2019 ha sido una grata sorpresa porque supone la recuperación de una litografía de la Coronación Canónica de la Virgen de la Cabeza de 1909. Es, por tanto, el cartel más antiguo conservado, descubierto por Francisco Fuentes Chamocho en su libro ‘La Romería de la Virgen de la Cabeza; manifestación del sentir popular’, que recopila todos los carteles, programas, pórticos y pregones desde el siglo XX hasta nuestros días. La litografía es propiedad de Antonio Rodríguez Toribio, y se encontraba escondida tras otro lienzo para que, según se piensa, se salvara durante la Guerra Civil. La litografía está firmada por F. Casado (natural de Granada), y ha sido restaurada digitalmente, 110 años después, por Juan Rivillas.