Estrenaba Linarejos en 2017 el mejor equipo de la categoría. Partido grande, de los que gustan a la afición azulilla. Más de 2700 fieles cubrieron las gradas del vetusto esperando ver una continuidad en el buen juego demostrado por el equipo, y sus esperanzas no anduvieron mal encaminadas.

Echó el balón a rodar y con él se hizo el Linares, más concretamente Rodri. El ‘8’ se hizo dueño del centro del campo y el partido comenzó a bailar en torno a él, y en el terreno de juego del Cartagena. Las primeras llegadas no tardaron en verse. Primero Cuerva, con un disparo desviado. Más tarde Curto, que contentó a la afición con una buena actuación en medio de los rumores propios del mercado de invierno. Y pasada la primera hora, ocasiones de goles verdaderamente espectaculares, entre un remate de tijera de Casi y dos lanzamientos desde el córner de Rodri que muy cerca estuvieron de colarse directamente en la meta de Limones.

Una primera parte en la que apenas vimos a Lopito, pero estaba, ¡vaya si estaba! En la segunda mitad, llegó el líder a Linarejos, volcó su juego en terreno azulillo y dejó algún que otro espacio en la retaguardia. Y con espacios llegó el gol de los de Miguel Rivera. Contragolpe de libro, Mario Martos corrió la banda derecha, cambio de orientación pasando por Víctor Curto hasta la zurda de Casi que hacía el 1-0. Era el minuto 70, quizás si se hubiera enfriado el partido unos minutos los 3 puntos se habrían quedado en casa.

Pero ni unos minutos, ni tan sólo unos segundos. En la primera jugada tras saque de centro, los cartageneros hicieron el empate por medio de Cristo Martín. El último cuarto de hora fue para los visitantes, que en un mano a mano pudieron llevarse el partido. Apareció San Lopito, guardó la ropa y se firmaron las tablas.