Luis Jiménez y Rubio no fallaron en dos penas máximas que lograron darle la vuelta a un partido difícil frente a los vecinos rivales del Villacarrillo CF

El partido en el Estadio Abdón Martínez Fariñas se las prometía reñido en los prolegómenos del encuentro. El Villacarrillo le tenía ganas tras la derrota en la final de la Copa Subdelegado que alzó a los rojos a lo más alto del fútbol provincial.

Gran ambiente en Torreperogil, más de 300 aficionados acudieron el último día de las fiestas patronales al Martínez Fariñas, para disfrutar del primer encuentro en casa del CD Torreperogil tras la gran victoria en el primer partido disputado en Granda frente al Monachil.

El entrenador del Villacarrillo, David Rojas, planteó un partido bronco, cuerpo a cuerpo que el árbitro comenzó atajando con un despliegue de tarjetas, hasta trece, que iba a marcar el devenir del encuentro.

Ya en el minuto 20, los visitantes se quedaban sin Antonio de la Torre por roja directa, y antes de que terminara la primera parte, Antonio Almansa también vería la Roja Directa, quedando muy tocados los visitantes y teniendo que reestructurar el encuentro el entrenador local para plantar cara a los pupilos torreños.

Comenzó la segunda partes sin ocasiones, con el mismo espíritu aburrido del primer tiempo, mucha leña y poco fuego, parecía que el partido finalmente acabaría en tablas. Así se llegó al minuto 66 donde un fallo defensivo de los locales habilitó a Miguel Ruiz que se plantó solo frente a Berja marcando el 0-1 para el Villacarrillo ante el asombro y el enfado de la grada.

Así, Juande Peralta comenzó a mover el banquillo en busca de la remontada poniendo en la segunda parte en el campo a Virgilio y Neymar que le dieron rapidez a las bandas y toque a un equipo el de ayer que le faltaba chispa y llegada.

Comenzaron las ocasiones y fruto de una internada por la banda de Jiménez el árbitro pitó penalti que transformó el propio Jiménez celebrándolo con ira y besando el escudo del CD Torreperogil.

El empate no contentaba a nadie y fueron varias las ocasiones de los locales hasta que en el 89, y tras una nueva explosión en el Villacarrillo (Jose Daniel Cañadas) por doble amarilla y en una jugada muy parecida al anterior penalti, el árbitro volvió a señalar la pena máxima, muy discutida por los jugadores azules, la cual fue transformada por Rubio poniendo el 2-1 en el marcador, resultado que ya no se movería en lo que restaba de partido.

Comienza así el CD Torreperogil con dos victorias muy importantes que lo sitúan en la segunda posición de la clasificación invicto junto al Arenas de San Pedro y el Porcuna y en un excelente estado de ánimo para afrontar el difícil partido en ADRA de la próxima semana.