La Catedral de Jaén acoge desde este jueves y hasta el próximo 13 de marzo ‘Sebastianus. Pintor de Jaén’, una exposición que “recupera y hace justicia” a Sebastián Martínez Domedel (ca. 1615-1667) como “uno de los grandes” artistas españoles del siglo XVII. Ampliar foto Así se ha puesto de relieve durante la presentación de la muestra, organizada con motivo del cuarto centenario de su nacimiento por el Cabildo Catedralicio y la Fundación Caja Rural de Jaén con la colaboración de la Diputación, a través del Instituto de Estudios Giennenses, y la Universidad de Jaén. La Sala Capitular y la Sacristía reúnen 14 obras, la mayoría de las cuales tienen como autor a Martínez Domedel y forman parte de los fondos de la seo jiennense, como el San Sebastián, la puerta del Santo Rostro o los Cuatro Evangelistas de la Capilla de los Dolores, cuya restauración iniciada en 2011 dio pie a la exposición que finalmente se inaugura este jueves.

Junto a ellas, hay tres que pertenecen a algunos de sus coetáneos, entre los que figuran Ribera, Juan de Sevilla o su maestro Antonio del Castillo, con el objetivo de apreciar las relaciones de influencia y el valor en el contexto histórico y de su momento del jiennense, para el que fue fundamental su formación en Córdoba y Madrid. Ambas etapas, según ha explicado el profesor de Historia del Arte de la UJA Pedro Galera, están representadas en la muestra, desde el carácter “más dibujístico” y de “línea más firme” de un primer momento hasta una pintura que “se va deshaciendo, más inconcreta” en la que “el dibujo de diluye” y aparece “más riqueza” de tono. “Lo que le da un halo más moderno y que se aproxima al concepto velazqueño, de la pintura mejor de la segunda mitad del XVII, era esa pintura neblada, diluida”, ha destacado el experto no sin señalar que como dibujante “era magnífico” y se observa, por ejemplo, en la “anatomía espléndida” del Martirio de San Crispín y San Crispiniano.

Por ello, la recuperación de Martínez ha sido una de las cuestiones más reseñadas durante la presentación, en la que también han participado el deán, Francisco Juan Martínez Rojas; el gerente de la Fundación Caja Rural de Jaén, Luis Jesús García Lomas; el diputado provincial José Castro y la vicerrectora de Proyección de la Cultura, Deportes y Responsabilidad Social de la UJA, María Dolores Rincón. CONSTELACIÓN “Esta exposición hace justicia y recupera un pintor que tuvo incluso proyección internacional”, ha comentado el deán sobre Martínez Domedel, que estuvo “dentro de esa constelación de artistas tan absolutamente fecunda del arte español del siglo XVII” con nombres como Velázquez, Ribera, Murillo o Zurbarán, pero que posteriormente “ha ido pasando a un segundo plano”. Ha considerado, además, que esta colección de obras, “enriquecida” por la “magnífica arquitectura” de la Sala Capitular y la Sacristía, contribuye a su difusión entre los propios jiennenses colocándolo “en su justo término” en la historia del arte de la provincia. Precisamente en esta línea se ha pronunciado Castro, quien ha subrayado que la Diputación “no podía estar fuera de algo que entiende importante: recuperar para el conocimiento de la sociedad jiennense un pintor” que lamentablemente era un “gran desconocido”.

Así, el IEG ha editado el catálogo de la exposición con la participación de expertos de las universidades de Jaén y Alcalá de Henares y del propio instituto que “van a ayudar a extender el conocimiento sobre uno de los grandes pintores del Barroco”. También la vicerrectora ha aludido al reconocimiento “a uno de los personajes sobresalientes de la historia artística de Jaén” y ha expresado su satisfacción por la implicación de la UJA, cuyo “compromiso muy fuerte con el ámbito cultural” ha puesto de relieve. A su juicio, igualmente, la exposición es “una muestra fehaciente de transferencia”, dado que “es fruto de un trabajo de investigación previo” el que han colaborado profesores y doctorandos de la Universidad. RESTAURACIÓN García Lomas, de su lado, se ha mostrado “muy contento” por ver la exposición hecha realidad tras la labor realizada en la restauración de los Cuatro Evangelistas, que ha financiado la Fundación Caja Rural de Jaén. Ha sido durante “cuatro años largos y llenos de dificultades” porque su estado “era muy malo”, según ha precisado el restaurador Néstor Prieto.

Y es que, por su ubicación a varios metros de altura, no habían tenido “ningún mantenimiento” y las intervenciones realizadas estaban “muy mal hechas”, con numerosos “repintes” que se han tenido que retirar así como los barnices que modificaban las tonalidades originales. Junto a ello, su trabajo se ha centrado en la fijación de la pintura, puesto que los problemas de humedad de la capilla había provocado numerosos levantamientos. Ahora estas obras lucen en todo su esplendor y tanto éstas como otras enseñan “la calidad de este pintor de Jaén”, que también se pone en comparación con otros contemporáneos, de manera que ofrece una “visión muy de conjunto de lo que se estaba haciendo en el XVII”.