Cuando se atisba en el horizonte la llegada del mes de diciembre, la zambomba, el almirer, la botella de anís y las gargantas de los vecinos de Villanueva de la Reina se preparan para recibir la Navidad con las tradicionales mononas, que se escuchan por las calles en el primer fin de semana del mes.

Esta tradición se ha ido manteniendo a lo largo de los años favoreciendo que una copla popular como la monona no desparezca. Ha contribuido en gran medida el consistorio con la organización de un certamen que reúne a escolares y adultos encima del teatro municipal.

No existe un antecedente histórico conocido de la monona, aunque parece que nació al calor de la hoguera de los cortijos, donde se cobijaban las cuadrillas durante la recolección de la aceituna. Era costumbre que una vez acabada la jornada los aceituneros volvieran cantando al cortijo. Ahora bien, el hecho de que coincidía la recolección de la aceituna con las fiestas de Navidad sirvió para encasillarla en esta época. No obstante, de las hogueras pasó a los campos, a las matanzas y a las reuniones familiares.

En cuanto a su etimología, la palabra “monona” deriva del adjetivo “mona”: apelativo cariñoso con que se pone de manifiesto el donaire y la gracia de una mujer joven. Su letra versa sobre el amor, la belleza y con el paso del tiempo han ido añadiéndose los relativos a la Navidad, el amigo y los anecdóticos, entre otros.

La estrofa de estas canciones es una seguidilla de cuatro versos, de los cuales el primero y el tercero son heptasílabos y libres, y el segundo y cuarto pentasílabos con rima asonante.

No hay vestigio escrito de la música y se transmite de generación en generación de forma oral. Se canta de oído por lo que debe empezar una única persona a la que inmediatamente se le une el grupo.

La hipérbole aparece en todos los versos de la Monona y puede constituir un gran aliciente del estilo, empobreciéndola si se exagera sin gracia o con poca verdad. También es muy utilizada la metáfora y la comparación o símil.

La botella de anís, la zambomba, el almirer, la guitarra y el pandero son los instrumentos que acompañan a la Monona.

Las letras, sobre todo las antiguas, reflejan aspectos de la vida social de Villanueva de la Reina, que poco a poco se fueron centrando en temas navideños por recordarse, preferentemente, en esta época. Algunas estas letras son propias del castellano y por tanto “asimiladas” (camino de Sevilla van cuatro frailes…), pero la mayoría son autóctonas (En el altozanito dicen que no hay sol…; Calle de Santo Cristo…; Para ti me he criado en la calle nueva…).

Algunos ejemplos de estas letras: “Para ti me he criado/en la calle Nueva;/ahora si tú eres hombre/sácame de ella”, “Todo lo negro es feo/menos tus ojos;/que han tenido la dicha/de ser hermosos”, y “A mi suegra la quiero/como a las uvas;/colgadita del techo/de las ‘asauras’”.